Al viajar en bote, entramos en la inmensidad de los ríos amazónicos, que son llamados espejos de agua. La belleza de la tierra se refleja en sus aguas, duplicando su esplendor.
En temporadas de crecida del río nos internamos en trochas y caminos que se vuelven acuáticos. Navegamos por la selva, en medio de un paisaje de sueño.
Llegamos hasta la zona de las plantas acuáticas gigantes, las Victoria Regis. Pueden llegar a tener un diámetro de 1.5 mts, y sólo existen en ésta parte del planeta.
Llegar al río amazonas en bote es cuestión de minutos. En el viaje es común que encontremos animales como garzas, águilas, monos, delfines grises, y al delfin rosado de río (ver vídeo)
El Inia Geoffrensis es un animal extraordinario, de casi dos metros de largo, muy inteligente. Vive sólo en lagos y ríos donde la selva es pura.
Según los habitantes del amazonas los “delfines colorados” son seres mágicos. Se cree que los niños fallecidos en los ríos renacen como delfines.
Bajamos del bote, nadamos y nos encontramos cerca a nuestros hermanos delfines. Una experiencia muy especial.
Nosotros creemos en un turismo responsable, por lo que utilizamos botes a motor de manera limitada sólo durante el día, de acuerdo a los horarios dispuestos por la comunidad.


